Las inyecciones de moral de Luis Enrique

Las inyecciones de moral de Luis Enrique

Con apenas veinte minutos de juego potable en dos partidos, España certificó su clasificación para la final a cuatro de la Liga de las Naciones. Terminado el encuentro con Portugal, Luis Enrique encendió una jubilosa celebración en el centro del campo por el objetivo logrado. Clavado allí, desatado por la euforia del resultado, el seleccionador español reclamaba la presencia de todos sus jugadores para una fotografía grupal con él incluido. Sin embargo, nadie como Luis Enrique es consciente de la falta de fútbol que ha mostrado el equipo, primero ante Suiza y después, durante una hora larga, en el exigente duelo con Portugal. Sus gestos de disconformidad en la banda en ambos encuentros delataron la ausencia de esa España dominadora y afilada que pretende. En Zaragoza y en Braga, afloraron con preocupante escasez las señas de identidad del atractivo y atrevido libreto que ha impuesto en estos cuatro años al frente de la Roja.

Seguir leyendo

Leer: 1